Iraq, siete años después

En medio de tensiones por la inconformidad de algunos grupos con los resultados de las recientes elecciones, las bombas podrían dejar hoy su estela de sangre en Iraq como muestra del odio hacia la bota militar extranjera.

Así sucede cada 20 de marzo en las tierras de la una vez próspera Mesopotamia, desde que en 2003 fuera invadida por Estados Unidos bajo pretextos de presuntas armas químicas y alianzas de Saddam Hussein con Al Qaeda.

Desde entonces, la miseria, la desesperanza y el miedo llevaron a millones de iraquíes a traspasar la frontera en busca de una vida tranquila.

Ese es uno de los principales saldos de la invasión: cinco millones de personas dejaron sus hogares protagonizando uno de los mayores éxodos de las últimas décadas en el mundo, según la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.


Huyeron de los constantes controles militares, las detenciones arbitrarias, el encarcelamiento y las torturas, las ejecuciones oficiales masivas, masacres como las de Haditha e Ishaqi, y los atentados diarios.

Aunque en el exterior ven deteriorarse cada vez más sus condiciones de vida, la realidad de la tierra abandonada no los mueve al regreso.

Las cosas cambiaron muchos en estos siete años, nuevas castas subieron en el entramado de poder, alentadas por las fuerzas ocupantes, que condicionaron la retirada gradual de sus tropas a la creación de condiciones para mantener su influencia.

Iraq figura entre los países más corruptos del mundo, pues según datos oficiales, el propio gobierno perdonó delitos de malversación por 12 mil millones de dólares a sus funcionarios, y el dinero del petróleo se diluye sin que nadie sepa su destino.

Mientras, y de acuerdo con el Ministerio de Planificación, más del 40 por ciento de la población vive con un ingreso inferior al dólar diario, crecieron la mulnutrición infantil y la cifra de necesitados de ayuda alimentaria. El asesinato y la persecución de médicos y profesores, unido a los castigos a los que son sometidas algunas ciudades mediante el bloqueo a la entrada de alimentos, provisiones y material sanitario, aumentaron el nivel de deserción escolar y la morbilidad infantil.

Cifras manejadas por organizaciones no gubernamentales acusan que uno de cada ocho niños muere antes de los cinco años debido a la violencia, la depauperación del sistema sanitario, la falta de agua, la acumulación de basura y la contaminación.

Asimismo la exposición a productos químicos y municiones radioactivas como las bombas de racimo y de uranio empobrecido incrementan los casos de cáncer y las malformaciones, sobre todo en las poblaciones del sur del país.

En estos años de ocupación, decenas de miles de personas pasaron por las cárceles secretas, y actualmente hay unos 20 mil presos sin siquiera conocer los cargos que se les imputan o la posibilidad de ser juzgados.

Una carta de la Asociación Árabe de Lingüistas y Traductores Árabes recababa este mes la atención del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, hacia los encarcelamientos extrajudiciales realizados por Estados Unidos.

Con el corazón roto nos gustaría informarle que las fuerzas ocupantes en Iraq tienen encerrados a más de 162 mil ciudadanos iraquíes en más de 50 prisiones y campos de detención, señalaba la misiva.

Las cifras manejadas por la Cruz Roja Internacional son menores, pero activistas iraquíes aseguran que muchos presos no son registrados y permanecen distanciados del mundo exterior a la fuerza, para mejor maniobrabilidad de los carceleros.

Si la aventura bélica de Estados Unidos le costó unos cuatro mil 360 efectivos, Iraq perdió más de un millón de sus hijos, de acuerdo con organizaciones internacionales que cada día computan más cadáveres para ajustar sus cifras al saldo de nuevos atentados.

A punto de iniciarse el octavo año de ocupación, y cuando todos conocieron que la guerra se lanzó basada en mentiras compartidas por George W. Bush, Antonhy Blair y José María Aznar en las Azores, los iraquíes aún reclaman justicia.

Pero esta jornada no sólo será activa en la nación árabe, pues desde distintos puntos de Estados Unidos miles de personas llegarán a la Casa Blanca u otros centros de poder para expresar su rechazo a la aventura bélica.

Extraído de Prensa Latina.

~ por LaBanderaNegra en marzo 20, 2010.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: