España seguirá destruyendo empleo durante el 2010 y el 2011

Aseguran desde Bruselas

La mayor recesión de la historia reciente de Europa empezará a amainar en el 2010, pero en España las dudas sobre las perspectivas de progreso y bienestar de los ciudadanos persistirán durante meses. Así lo creen los analistas de las principales organizaciones internacionales, que auguran que la tímida recuperación que podría experimentar el año que viene la economía no será suficiente para que vuelva a crear empleo al menos hasta el 2012, al que España arribará con un índice de paro del 20% de la población activa.

Los expertos coinciden en que la crisis española tiene dos polos, uno externo -el crac financiero internacional- y otro interno -el estallido de la burbuja inmobiliaria-. Pero a las consecuencias directas de esos procesos se añade ahora el efecto bucle de su elevadísima tasa de paro, la segunda más alta de la UE.

Con uno de cada cinco españoles en edad de trabajar sin posibilidad de hacerlo, la confianza en la economía seguirá bajo mínimos: las familias tendrán menos renta disponible y serán más reacias al gasto, lo que lastrará la reactivación del consumo, la demanda interna y la actividad industrial y empresarial. A su vez, el Estado lo tendrá más difícil para inyectar fondos al sistema, pues ingresará menos vía impuestos, al verse obligado a destinar gran parte de sus recursos a subsidios sociales y porque estará cerca de agotar su capacidad de endeudamiento.


«La contracción de la actividad económica, que afecta particularmente a los sectores que emplean mano de obra de manera intensiva, sigue lastrando el empleo, para el que se prevé una caída acumulada de 2,75 puntos en el 2010 y el 2011», augura la Comisión Europea en sus últimas previsiones económicas para España. Bruselas sostiene que la economía española terminará el 2009 con un 17,9% de paro, que llegará al 20% a finales del 2010 y al 20,5% a finales del 2011. Aunque el PIB suavizará sus números rojos (caerá un -0,3%) y los elevará sobre cero en el siguiente (subirá un 1%), el déficit público se mantendrá en el entorno del -10% durante ambos ejercicios, muy por encima del límite del -3% que impone la UE. Mientras tanto, la deuda, que en el 2008 no llegaba al 40% del PIB, subirá al 75% a finales del 2011.

Caída del PIB

Las previsiones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) son menos pesimistas, pero de idéntica tendencia: el PIB español caerá un -0,3% en el 2010 y subirá un 0,9% en el 2011, mientras que la tasa de paro se moverá entre el 19,3% y el 19%. Como Bruselas, la OCDE también alerta de los riesgos que amenazan la sostenibilidad de las cuentas públicas por el efecto combinado del déficit y el envejecimiento de la población.

La conclusión es que la economía española crecerá sin capacidad para crear empleo, porque su salida de la crisis se moverá también en esa dinámica de los polos interno y externo. Si bien la recesión no ha afectado a su sistema bancario con la virulencia de otros países, sí ha convertido en arenilla al que hasta ahora había sido el principal motor de la creación de puestos de trabajo.

«La construcción, donde aún queda un considerable stock de viviendas nuevas sin vender, seguirá encarando una disminución de la demanda conducida por las tendencias demográficas negativas. Como resultado, el proceso de ajuste llevará más tiempo de lo esperado», asegura el Ejecutivo comunitario, que augura que la actividad inmobiliaria volverá a caer un 10%.

Para los analistas, si el ladrillo fue el responsable del buen comportamiento del empleo en los años de vacas gordas de la economía, es lógico que sea ahora el culpable de su desplome. Pero algunos sostienen que ni siquiera las reformas del mercado de trabajo, sean para flexibilizarlo o para aumentar la protección sobre los trabajadores, lograrán que se frene la destrucción de empleo. Así lo recoge un informe del Fondo Monetario Internacional, que compara los efectos de la recesión en Alemania, España y el Reino Unido, y que describe la situación con contundencia: «El caso de España, que padece grandes pérdidas de empleo pese a la protección social, ilustra que hay otros factores en juego [además de la flexibilidad del mercado laboral]. España tiene una tasa muy elevada de trabajadores con contratos temporales, mucho más alta que la media europea y, como resultado, el empleo se ajusta a mayor velocidad expiren. Y esa tendencia se ha amplificado en la actual recesión».

Juan Oliver

Extraído de La Voz de Galicia.

~ por LaBanderaNegra en diciembre 28, 2009.

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