2010, Año decisivo en la lucha de los pueblos por su dignidad y libertad

El año 2010 se apresta a ser testigo de la ofensiva más brutal jamás lanzada contra los pueblos del Tercer mundo, especialmente los de Asia y América Latina, por parte del imperio más poderoso de la historia, que hace 2 siglos inició la conquista del planeta oprimiendo pueblos y saqueando impunemente sus riquezas.

Los combates previos a la batalla decisiva en ambos continentes se entablaron este año que termina con las guerras de Irak y Afganistán cuyas llamas se extendieron hasta Pakistán, culminando con la derrota de las tropas imperiales en el país del Medio oriente tras más de 6 años de lucha; el fracaso que junto con sus aliados de la OTAN sufren en el país de Asia central después de haberlo invadido hace más de 8 años y caos político-social que han provocado en Pakistán.

En América Latina y el Caribe, la estrategia de la agresión estadounidense es diferente. No utiliza (por ahora) misiles, aeronaves, tanques, ni cañones, sino la guerra de “Cuarta Generación” en su variante más perversa: la manipulación y distorsión por parte de los medios mercenarios de la realidad que vive la región, inserta en el nuevo mapa económico, político y social dibujado en la última década por procesos revolucionarios liderados por gobernantes progresistas.


Y eso es lo que el Imperio no acepta ni perdona, mucho menos hoy, al ver cómo viene perdiendo uno tras otro en la región, los feudos-repúblicas donde antes imponía a los pueblos sus políticas predadoras de libertad y soberanía en complicidad con sus títeres y lacayos, dictadores impuestos a sangre y fuego y gobernantes seudo democráticos que obedecían ciegamente sus mandatos quedándole apenas unos pocos que al contarlos sobran los dedos de una mano.

No perdona en primer lugar a Hugo Chávez Frías, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, por haber sepultado hace 5 años en Mar del Plata junto con otros mandatarios revolucionarios, a su “nave insignia”, el anexionista ALCA, con el que pretendía adueñarse de todas las riquezas de América Latina y el Caribe, desde Guatemala hasta Argentina y Chile, (pues ya se había adueñado de México, con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, (NAFTA por sus siglas en inglés).

Mientras George W. Bush huía triste y derrotado viendo impotente cómo naufragaba el ALCA, ese mes de noviembre de 2005 en la hermosa ciudad-baleario argentina, donde se realizaba la IV Cumbre de las Américas, el presidente mexicano Vicente Fox, uno de los más leales “cachorros del Imperio”, en inútil intento por salvar a ese engendro anexionista que murió antes del parto, insultaba a los presidentes de Argentina y Venezuela dolorido y triste por el fracaso de su amo.

No fue fácil, sino titánica y larga la lucha protagonizada por el Comandante para lograr ese objetivo , ya que, “mientras los gobernantes andaban de cumbre en cumbre y los pueblos de abismo en abismo!” y él advertía sobre los peligros del tratado que Washington pretendía imponerle a nuestros pueblos, su voz se parecía la de un profeta predicando en el desierto, pues entonces pocos escuchaban o comprendían, dominados como estaban aún por el Imperio su mensaje de soberanía.

No le perdona tampoco a Chávez el haber creado junto con Fidel, al ALBA, mecanismo de integración, palabra prohibida por el Imperio a nuestros pueblos desde hace 180 años, cuando interrumpió el sueño de unidad que casi concretaba Bolívar al convocar al Congreso Anfictiónico de Panamá que EEUU hizo fracasar en complicidad con Santander y otros traidores, pero que, con el nacimiento del ALBA hace 5 años en La Habana, retomó rumbo definitivo hacia la realidad.

Es en vista de la vulnerabilidad que presenta en Asia y América, donde ha perdido liderazgo y sufre derrotas bélicas, políticas, económicas y sociales, que EEUU, viéndose enfrentado al dilema de sobrevivir o de morir como imperio, no tiene más opción, perdida como ésta su autoridad moral de disuasión u cualquier otra vía para intentar vivir, que lanzar esa ofensiva final en busca de una victoria, a estas alturas imposible de alcanzar pese a su inmenso poderío militar.

Esa es la estrategia que en Asia ha comenzado a desplegar Obama, enviando en estos días de Navidad, escogidos entre sus tropas que aún no han muerte en la guerra de Irak y las que aún le quedan en EEUU, otros 30.000 soldados más a Afganistán; extendiendo la guerra a Pakistán, con sus “drones asesinos” que matan a miles de inocentes y ordenando al presidente títere de ese país, lanzar ofensivas militares contra los combatientes del Talibán.

En América Latina y el Caribe, además de la monumental campaña mediática que sus lacayos de las oligarquías criollas, miembros de la oposición golpista despliegan contra los procesos revolucionarios y sus dirigentes, Washington acaba de rescatar de su arsenal de la guerra sucia, un viejo y macabro método que se creía olvidado: el de los golpes militares, aplicándolo el pasado mes de junio en Honduras, en el marco del plan que ha diseñado para destruir al ALBA.

Piensan los estrategas yanquis de la guerra de Cuarta Generación, que el triunfo de los “gorilas escapados de la jaula” en Honduras, desatará un “Efecto Dominó” que retrotraerá a la región la aciaga época de las dictaduras militares que la asolaron hace algunas décadas y que, con el apoyo de los 7 enclaves militares que en el marco del Plan Colombia han instalado en el país neogranadino, sentarán las bases de una eventual invasión orientada a recuperar los feudos que una vez perdieron.

Viven del pasado, pues los pueblos ya no son los mismos de antes, porque alcanzado un alto nivel de conciencia política y social que los hace invulnerables al perverso ataque de la guerra de Cuarta Generación con sus armas de distorsión y manipulación que a diario lanzan los medios mercenarios del Imperio por radio, prensa escrita y televisión y también están preparados para resistir los embates de una agresión militar, ya que han decidido “morir de pie a vivir de rodillas.”

Su decisión coincide con la adoptada por sus líderes este 14 diciembre al suscribir la Declaración final de la VIII Cumbre del ALBA-TCP en La Habana, documento que en el marco de su lucha de liberación y del proceso que adelantan para convertir a la región en un polo de poder mundial, contiene puntos de gran significación y valor histórico, como los siguientes:

“Destacaron el creciente papel que hoy representan los movimientos sociales en nuestra región, tanto en apoyo de os procesos populares y nacionales que se llevan adelante en los países miembros del ALBA-TCP, como en la resistencia a la ofensiva de las fuerzas de derecha encabezadas por EEUU en el continente.”

“Ratificaron la más firme condena al golpe de Estado perpetrado en Honduras el 28 de junio de 2009 y, en plena consecuencia con esa posición, condenaron también el propósito de legitimar , por medio de las elecciones espurias del 29 de noviembre, el golpe militar, el secuestro del Presidente, la violación de la Constitución, el atropello del pueblo, la muerte, detención arbitraria y desaparición de personas y el régimen de facto que usurpó el poder; y al respecto ratificaron que no reconocerán al ilegítimo proceso electoral ni sus resultados, y que tomarán las acciones que consideren pertinentes.”

“Ratificaron que América Latina y el Caribe debe ser una región libre de bases militares extranjeras y reafirmaron que es inaceptable utilizar la lucha contra el tráfico de drogas y el terrorismo internacional como pretexto para el incremento de la presencia militar norteamericana en la región y que el verdadero objetivo de esta presencia es el control de los recursos económicos, el dominio de los mercados y la lucha contra los cambios sociales en curso por parte de los gobiernos y las fuerzas progresistas.”

“Alertaron que el establecimiento de tales bases militares, sumadas a las ya existentes, constituye un peligro real para los países de la región y la amenaza más grave a la paz, la seguridad y estabilidad de América Latina y el Caribe, a la par que representa un serio obstáculo para los propósitos de integración de América Latina y el Caribe.”

Y en uno de sus puntos mas trascendentales, el documento justifica la preocupación expresada por el presidente de Venezuela y líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías cuando ante sus homólogos asistentes la Cumbre de Unasur celebrada en Quito pasado mes de agosto, dijo: “cumplo con mi obligación moral de alertar: vientos de guerra comienzan a soplar.”

En ese momento el Comandante denunciaba la entonces intención de Colombia de permitir a EEUU usar sus bases militares, propósito que habría de concretarse días mas tarde con la firma del acuerdo bilateral que además entregar esos enclaves, cedía la soberanía del país neogranadino al Imperio, por lo que su histórica intervención quedó registrada en la Declaración en los siguientes términos:

“Respaldaron el justo derecho de la República Bolivariana de Venezuela, a poner en alerta la defensa de su país frente al claro riesgo para su seguridad nacional y para su pueblos como consecuencia del despliegue militar de los EEUU cerca de sus fronteras, a la vez que reclamaron la solidaridad de los pueblos y gobiernos de la región para enfrentar tan grave amenaza.”

De igual manera, rechazaron las amenazas contenidas en la reciente e insolente declaración hecha de la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, quien amenazó directamente a Chávez y a Evo, lo mismo que a sus gobiernos y al resto de los países y mandatarios de la región, advirtiéndoles que se atuvieran a las consecuencias si continuaban con las estrechas relaciones de amistad y cooperación que mantienen con la revolución islámica y su líder Ahmud Ahmadinayed, y en tal sentido en otro de sus puntos señala:

“Rechazaron enérgicamente las declaraciones formuladas el 11 de diciembre de 2009 por la secretaria de Estado de EEUU y reafirmaron el derecho de los países de América Latina y el Caribe, en ejercicio de su autodeterminación, a darse el sistema político, económico y social decidido libremente por sus pueblos.”

“Rechazaron asimismo, las pretensiones del gobierno de los EEUU de inmiscuirse en las decisiones soberanas de política exterior de los países de América Latina y el Caribe, como los vínculos de la región con la República Islámica de Irán. Reiteramos con máxima firmeza que el ejercicio de la política exterior es un derecho soberano de todos los Estados, sobre la base del principio de igualdad soberana contenido en la Carta de las Naciones Unidas y que el gobierno de EEUU transgrede ese principio con declaraciones como las citada.”

Con esa declaración de soberanía y dignidad expresada en la VIII Cumbre por los representantes de ese mecanismo de integración que es el ALBA, se reafirma la firma decisión de sus líderes y de los pueblos allí representados, de enfrentar cualquier intento de EEUU de devolver a la región a épocas ya superadas.

Y por más que en 2010, como se espera, EEUU lance esa ofensiva final orientada a recuperar los viejos feudos de los que una vez fue dueño en Asia, América Latina y el Caribe, esta no podrá cumplir su cometido, porque como imperio, está condenado a desaparecer de la faz del planeta junto con su salvaje sistema capitalista, su nefasto modelo neoliberal y sus antivalores del consumismo y el individualismo, para dar paso a la Utopía de un mundo posible.

Hernán Mena Cifuentes

Extraído de ABN.

~ por LaBanderaNegra en diciembre 20, 2009.

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