OTAN-2009: permanente presión de Estados Unidos

Al margen de las discrepancias formales entre sus miembros, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) reafirmó durante 2009 coincidencia de intereses geopolíticos con Estados Unidos tanto en Afganistán como en el escudo antimisiles.

Los objetivos estratégicos del bloque militar, que tiene a Washington como el principal contribuyente entre los 26 aliados, han pesado lo suficiente como para que los países europeos cedan ante cuestiones sometidas a críticas de la opinión pública internacional.

Es notorio el nivel de presión ejercida por la Casa Blanca durante y después de la presidencia de George W. Bush para facilitar el ingreso a la OTAN de Ucrania y Georgia, cuyos gobiernos son usados como punta de lanza en la política expansionista rechazada por Rusia.


Precisamente éste es un punto que centra las controversias con Moscú, unido a la estrategia del escudo antimisiles, la cual emergió en la administración de Barack Obama como una variante nueva de defensa balística al incorporar componentes móviles y marítimos a los elementos terrestres.

La OTAN hizo suyos los planes militares de Obama con un apoyo explícito en la declaración de la cumbre extraordinaria celebrada en Bratislava en octubre.

El secretario general, Anders Fogh Rasmussen, dijo que era una tarea de la alianza, en la cual participarían los socios de una forma u otra.

Tras la ratificación por parte de Polonia, República Checa y Rumania de un espaldarazo a Estados Unidos con el escudo (a raíz de la visita del vicepresidente Joseph Biden), España fue uno de los estados miembros que ofreció una participación directa en el nuevo programa militarista.

Para ese entonces no existía una posición común entre los aliados en torno al pedido del mando estadounidense de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de un refuerzo de más soldados a Afganistán.

La solicitud desencadenó una polémica que se prolongó más de dos meses, cuando ni el presidente Obama había definido la nueva doctrina para permanecer en el país centroasiático, ocupado desde el 7 de octubre de 2001.

Esta no es sólo una guerra de Estados Unidos, reiteró Rasmussen en varias oportunidades para insistir en que los aliados debían “hacer más” con una contribución de soldados adicionales.

Un día después del anuncio de Obama, de que el Pentágono enviará otros 30 mil efectivos a Afganistán, Rasmussen aseguró que la contribución de la OTAN sería mucho mayor, en el entorno de los cinco mil efectivos.

Esa cifra, sin embargo, se pone en duda por las palpables diferencias que aún subsisten en las posiciones de los europeos, sobre todo, en el occidente del Viejo Continente.

Sólo el primer ministro británico, Gordon Brown, ha sido explícito en los “aportes” de Reino Unido, consistente en otros 500 militares que desplegará en la sureña provincia de Helmand, junto al contingente de nueve mil emplazados allí.

Con 30 mil efectivos adicionales por parte de Estados Unidos y unos cinco mil de la OTAN las tropas extranjeras de ocupación ascenderán a 148 mil en representación de 43 países que integran la ISAF.

En la actualidad, las fuerzas ocupantes ascienden a 113 mil soldados, de las cuales 71 mil son estadounidenses y el resto de 26 países de la OTAN.

Los principales contribuyentes son Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Canadá, Italia, Holanda, Polonia, Australia y España, en ese orden.

El portavoz de la alianza noratlántica James Appathurai aseguró que al menos 20 aliados mostraron disposición para un envío suplementario de tropas, entre los cuales figuran además Rumania, Bulgaria, Hungría, Eslovaquia, Turquía, e incluso Georgia, que no forma parte del bloque, pero reforzará su contingente con unos mil hombres más.

El primer ministro polaco, Donald Tusk, declaró que, aunque “no es un entusiasta de la misión en Afganistán”, Varsovia tiene que manifestar su solidaridad en virtud del Tratado de Washington.

Una decisión definitiva sobre el incremento de militares polacos se dará a conocer a fines de año.

Francia y Alemania, por su parte, aunque celebraron el anuncio de Obama, aplazaron una toma de decisiones hasta la conferencia internacional que convocó Brown para el 28 de enero en Londres.

De hecho, el parlamento alemán se limitó a ampliar a un año más el mandato de las tropas germanas (unos cuatro mil 500 soldados) destacadas en territorio afgano a contrapelo de la opinión del 58 por ciento de la población que exige la retirada inmediata de las tropas, según un sondeo oficial.

El año 2009 ha sido el más mortífero para la OTAN en su guerra contra la insurgencia afgana. Desde enero se contabilizan al menos 486 soldados muertos dentro de las fuerzas de la ISAF, de los cuales 300 son estadounidenses y 99 británicos.

Odalys Buscarón

Extraído de Prensa Latina.

~ por LaBanderaNegra en diciembre 9, 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: