ALBA: Fructífero balance en solo cinco años

Escasamente cinco años han transcurrido desde que se suscribieron los Acuerdos Constitutivos de la entonces Alternativa Bolivariana para las Américas, colocando los cimientos de una nueva forma de ejercer la solidaridad, la igualdad de deberes y derechos y el respeto mutuo entre países hermanos de Latinoamérica y el Caribe, liberados de la hegemonía imperial y del dominio oligárquico.

De la Escuela Latinoamericana de Medicina han egresado 7 256 Doctores procedentes de 45 países y alrededor de 84 pueblos originarios.

Fueron Cuba y Venezuela los iniciadores de la novedosa experiencia. Para llegar a ella tuvieron que existir primero procesos emancipadores que condujeran a ambas naciones por senderos de soberanía y dignidad, llevados a cabo por la Revolución Cubana y la Revolución Bolivariana.


En los 20 años más recientes, el neoliberalismo se apoderó de las economías nacionales sin abordar los problemas sociales básicos de la población, los estados fueron despojados -mediante la ola de privatizaciones-, de toda fiscalización, control o propiedad sobre los medios de producción y canales de distribución. En ese contexto, se concibieron falsos procesos de integración, sin elementos genuinos de cooperación y solidaridad, que no hacían sino enmascarar los viejos objetivos de explotación y saqueo que ahora intentaban mostrar un rostro aparentemente más amable.

De eso se trataba con el desprestigiado y derrotado Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA), que hubiera sido el regreso de la anexión.

Al surgir el ALBA, como signo contrario frente a los propósitos del ALCA, se hizo evidente que ese era el nuevo esquema de integración verdadera, de nuevo tipo, justo y solidario, que necesitaban los países de América Latina y del Caribe.

La práctica de un quinquenio de incesante trabajo, ideas fecundas y proyectos audaces llevados a cabo con inteligencia, habilidad y un sostenido espíritu internacionalista por parte de todas las naciones y pueblos que hoy integran la Alianza Bolivariana, ha mostrado la posibilidad de importantes realizaciones concretas. Junto a sus países miembros, los beneficios del ALBA han llegado también a otros estados latinoamericanos y caribeños.

Los programas de alfabetización del ALBA, una premisa de la independencia de los pueblos

Para lograrlo la Alianza se ha basado, desde su creación, en inalterables principios rectores que orientan y determinan su acción cotidiana en todos los aspectos, de tal forma que los criterios fundamentales del ALBA y sus principios rectores han dado lugar al concepto grannacional, que es aplicado a los proyectos y programas de la Alianza y que tiene un fundamento histórico, al apoyarse en la visión bolivariana de la unión de repúblicas latinoamericanas y caribeñas. Recoge la definición conjunta de grandes líneas de acción común, entre estados que comparten un mismo concepto sobre el ejercicio de la soberanía nacional y regional desplegando su propia identidad social y política, que permitan enfrentar unidos retos y desafíos.

De ahí se derivan los proyectos y las empresas grannacionales que materializan los programas sociales y económicos de integración.

Estos proyectos, en las áreas social y cultural, pueden ser instrumentados a través de estructuras nacionales existentes ya en cada país y pueden llevarse a cabo en dos o más países, incluso en todos los miembros de la Alianza. En cuanto a las empresas, éstas se inscriben en la nueva lógica de unión del ALBA, en su estrategia integradora, y pueden asumir diversas formas de asociación siempre que garanticen su eficiencia productiva, según consta en documentos suscritos al efecto.

Sintetizar en pocas líneas los logros del ALBA, no resulta fácil.

Fue la “Operación Milagro”, promovida por Cuba y Venezuela, la primera de las grandes acciones de reivindicación social emprendida conjuntamente, extendida luego a otros países para librar a esos pueblos de las enfermedades visuales y que hoy suma millones de beneficiados.

Le siguieron las grandes misiones educativas de Cuba en Venezuela, junto a los educadores y maestros venezolanos, como las misiones Robinson I y II, la Misión Sucre, la Misión Ribas y la Misión Vuelvan Caras que dieron lugar a una revolución educacional en la tierra del Libertador. Hoy, Venezuela, Bolivia y Nicaragua son territorios libres de analfabetismo.

Simultáneamente, una esfera priorizada de atención ha sido la Salud Pública, concretada en el programa Barrio Adentro y en hospitales y centros de diagnóstico de Venezuela por parte de la misión médica cubana, junto a los instructores de Barrio Adentro deportivo y Barrio Adentro Cultural.

Mención especial merece la creación de las misiones médicas cubanas dedicadas a realizar en países del ALBA la detección de enfermedades genéticas y su localización aún en los lugares más apartados e intrincados de su geografía. Ello se lleva a cabo mediante las misiones Moto Méndez (Bolivia), Manuela Espejo (Ecuador) y Todos con Voz (Nicaragua) habiéndose concluído similar tarea en Venezuela.

La integración solidaria de los países del ALBA no se circunscribe al ámbito asistencial, social económico o comercial sino va mucho más allá e incluye también la importante esfera cultural, el desarrollo de las más diversas formas de expresión del arte y la literatura a través del Programa ALBA-Cultural, que auspicia anualmente los Premios ALBA de Letras y Literatura.

La muy acreditada cadena televisiva multinacional Telesur se ha convertido en punto de referencia para la opinión pública latinoamericana y mundial, ganando cada vez más audiencia y prestigio informativo y pronto se anuncia la salida al aire de Radio Sur.

Al amparo del Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), se han aprobado diversos tratados y proyectos grannacionales en el área de comercio justo, concretándose en empresas de este carácter como la de suministros industriales, importaciones y exportaciones, tiendas del ALBA, feria del ALBA y centros de formación para mejorar la capacidad productiva, el diseño y la innovación tecnológica.

De gran importancia son los convenios establecidos dentro del ALBA-Financiero, como el del Fondo de Cooperación e inversiones, el Banco del ALBA y la emisión del Bono ALBA de hasta mil millones de dólares. Por su parte, el Proyecto ALBA-Alimentación tiene características estratégicas, pues consiste en alcanzar el autoabastecimiento compartido y la garantía de la seguridad alimentaria, e incluye un Banco de Alimentos y una empresa grannacional de producción alimentaria.

En las áreas de Telecomunicaciones y Turismo se desarrollan igualmente empeños conjuntos relativos a su expansión y se han creado una empresa grannacional de Telecomunicaciones, un plan de turismo social y la Universidad Turística del ALBA.

Otros proyectos de gran envergadura están estipulados en las áreas de Minería, Industrias y Energía, con la creación de empresas del aluminio, geológica-minera, del cemento y la madera. Respecto a las industrias pesada y ligera hay convenios para la creación de empresas de acero-inoxidable y de los llamados productos de “línea blanca” en asociación con Bielorrusia, Irán y China.

El Tratado Energético del bloque contempla el establecimiento de una empresa grannacional de energía que abarque las áreas de petróleo y gas, refinación y petroquímica, transporte y almacenamiento, electricidad, energía alternativa y transporte marítimo.

En este sentido, se ejecutan actualmente cinco proyectos correspondientes a Bolivia, dos en Nicaragua, dos en Cuba y tres en Haití, que incluyen refinerías, plantas eléctricas, de regasificación y de asfalto.

Volviendo al ámbito financiero es necesario hacer énfasis en la constitución del Banco del ALBA, ente económico con sede en Caracas y que tendrá sucursales en todos los países miembros, encargado de financiar los proyectos, otorgar créditos y solucionar litigios de índole económica.

Igualmente trascendente en el orden económico fue la creación del SUCRE (Sistema Único de Compensación Regional), que en una primera etapa actuará como moneda virtual, hasta tanto se convierta en una moneda real dentro de la zona monetaria unida aprobada, así como el establecimiento de una cámara de compensación de pagos y un fondo de reservas creado con aportes de las naciones miembros.

La coyuntura de transformaciones y soberanía que comenzó a vivir América Latina y el Caribe coadyuvó a la creación de estas condiciones y propició que la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, que encarna y promueve los ideales de Bolívar y Martí, sea un hecho tangible que indica la certeza de que es posible trabajar en función de los pueblos a pesar de las dificultades que impone un mundo donde el egoísmo y el individualismo son aún las cartas del imperio para mantener su hegemonía.

Nidia Díaz

Extraído de Visiones Alternativas.

~ por LaBanderaNegra en diciembre 8, 2009.

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