Advertencia: el próximo objetivo del Imperio es el ALBA y UNASUR

Hacer la guerra y “Divide y vencerás”, amoral y antiético axioma de Maquiavelo es la razón de ser y consigna del proyecto de conquista planetaria que desde su creación adelanta EEUU, y América Latina y el Caribe, la región donde lo puso en práctica inicialmente al matar el sueño integrador de Bolívar, y hoy, cuando ese ideal resurge de sus cenizas, vuelve a conspirar para destruirlo.

La historia registra cómo el entonces incipiente Imperio se abalanzó con sus cañoneras y marines hace poco más de un siglo por las aguas del Caribe sobre países indefensos, cumpliendo así con el “Destino manifiesto” que sus padres fundadores inventaron para apoderarse del mundo so pretexto de llevar libertad y civilización a los pueblos bárbaros de la tierra, cuando lo que han hecho es asesinar y sojuzgar a millones de inocentes.


Pero al ocupar naciones, debió enfrentar fiera resistencia popular, por lo que usó una horda de traidores, dictadores y gobernantes seudo demócratas para reprimir pueblos y saquear los recursos naturales, y cuando algunos de ellos cayeron derrotados y se creyó que esa oscura edad de piedra había sido superada, EEUU vuelve nuevamente a conspirar para destruir el sueño libertario en la región.

En su empeño por sembrar la simiente de la división, pretende fragmentar seculares hermandades propagando odios y rencores, por lo que, en su afán de recuperar los espacios de los que fue desalojado, compra conciencias e inventa calumnias y mentiras utilizando a los medios mercenarios que ocupan el vacío de poder dejado por los políticos corruptos, cadáveres insepultos que, despreciados por el pueblo devinieron en lacayos de la prensa.

Fueron ellos, como cómplices de EEUU, autores de las asonadas, conjuras y demás intentos desestabilizadores registrados contra los gobiernos democráticos de la región en los últimos 11 años, desde el golpe de Estado contra Hugo Chávez Frías en Venezuela hasta el asestado a Zelaya el 28 de junio en Honduras, todos organizados y financiados desde Washington, porque a nada teme más el Imperio, que una América Latina y Caribe libres y soberanos.

Pese a sus fracasos, lo siguen intentan como siempre, desde esas guaridas del golpismo que son las embajadas de EEUU, país donde como alguien dijo: “Nunca hay golpes, porque no hay embajadores yanquis”, pero sí en nuestra región, donde lo hacen junto con las oligarquías criollas, la prensa y una Iglesia con añejo prontuario conspirativo al servicio de los imperios, y cuando el de España se eclipsó en Ayacucho, se puso al servicio del naciente imperio yanqui.

Porque Washington no acepta la derrota, y mucho menos la realidad que hoy exhibe la gran patria latinoamericana y caribeña, en dinámico proceso de cambios que está construyendo su propio destino a través de un modelo sustentado en la Utopía de ese Mundo posible, donde Paz y la Libertad prevalezcan sobre la guerra y la esclavitud, por lo que, a pesar de sus fracasos insiste en destruir todo lo que signifique su unidad e integración.

De allí que, Barack Obama, inmerecido ganador del Premio Nobel de la Paz, para quien debe crearse un nuevo galardón­­: “el Nobel de la guerra”, por atizar el fuego bélico en Irak y Afganistán y extenderlo a Pakistán, temeroso de perder lo que aún queda de los viejos bastiones imperiales, promueva en la región divisiones y asonadas, faltando a la promesa que hizo en Puerto España, de renovar la amistad con los pueblos y gobiernos del sur.

La verdad es que la decisión no es de él, pues Obama, como el resto de los mandatarios yanquis son “marionetas” colocadas en la Casa Blanca por las “mentes tenebrosas” del Stablishment, las que detentan el poder real en el imperio mas poderoso de la historia, los dueños del complejo militar-industrial, fabricantes de las armas que se asesina a millones de inocentes y que se lucran con las ganancias que genera la reconstrucción de los países que destruyen con sus guerras.

Fueron esas mentes las que ordenaron a Obama y a sus colaboradores, Hillary Clinton y Robert Shannon organizar la agenda y cumplir el guión del golpe perpetrado en Honduras, uno más de los tantos que ha asestado a lo largo de un siglo en América Latina, el Caribe y el resto del mundo, donde quiera que exista un líder y un pueblo opuesto a su proyecto de conquista planetaria.

Esa aventura de los “Gorilas escapados de la jaula” el 28 de junio en Honduras ante el repudio e indignación de todo el mundo, cuando se creía que la región había superado esos años de tinieblas en la que la sumieron una legión de mercenarios civiles y militares asalariados del Imperio, hizo activar las alarmas que advierten del regreso “los heraldos negros que nos manda la muerte” que pretenden devolver a nuestros pueblos a las cavernas de las dictaduras del pasado.

Porque el golpe asestado contra el gobierno de Honduras y su legítimo presidente, Manuel Zelaya, no está dirigido, como se sabe, únicamente a destruir la democracia del país centroamericano, sino que tiene un alcance mucho más amplio, cual es el de sepultar el sueño libertario de los pueblos hecho realidad con el ALBA, y UNASUR, realidades que rompieron cadenas de dependencia y opresión para rescatar soberanías

Honduras es el primer paso de la conspiración llamada a aniquilar al ALBA, mecanismo integrador que junto con UNASUR, busca la unidad regional, meta que no se logró hace 2 siglos a pesar de lo mucho que hizo Bolívar para alcanzarla, pero que hoy la están conquistando los pueblos y sus líderes que han rescatado los estandartes que esgrimió el Libertador y demás próceres de la primera independencia latinoamericana y caribeña.

A ese ideal, que hasta hace poco era un sueño y que hoy es realidad, se opone la ambición de un imperio y sus súbditos, las oligarquías criollas, los medios mercenarios y la Iglesia, a los que acompañan un reducido grupo de mandatarios que gobiernan a espaldas de sus pueblos, Judas como los que dieron el golpe en Honduras en vano intento por detener la marcha revolucionaria que como incendio hoy avanza por toda la región.

Piensa Washington, que una vez consolidado el golpe en Honduras, le será muy fácil destruir al ALBA, atacando a Venezuela, próximo objetivo de la conspiración, es decir, atacando Chávez, por ser él, creador de ese mecanismo integrador que le roba el sueño al Imperio, y quien con su visión futurista se adelantó al tiempo como Bolívar lo hizo hace 2 siglos, al decir que “EEUU parece destinado por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad.”

Lo que ha hecho el Comandante, es advertir a los pueblos y gobiernos de la región, que la premonición del Libertador tiene aún vigencia, ya que, como lo hizo ayer, el Imperio hoy mas que nunca, está empeñado en aplastar las renacidas ansias libertarias que palpitan en el corazón del pueblo y sus líderes, y como su denuncia encontró eco, no se lo perdona, y busca por todos los medios a su alcance, destruirlo, algo que, afortunadamente le resulta muy difícil.

Y como fracasaron las maniobras que en contra del jefe del Estado venezolano desplegaron otros hace algunos años, entre las que figuran un golpe de Estado, sabotaje petrolero con boicot terrestre, marítimo y aéreo, intento de magnicidio de paramilitares colombianos, etc, ahora Obama y sus “halcones”, varios de ellos miembros de la banda de asesinos de Bush Jr., vuelven a intentarlo, esta vez procurando al mismo tiempo dividir y fragmentar al ALBA y a UNASUR.

El actual mandatario yanqui aplica torpemente, la agenda de su antecesor, acusando a Chávez de apoyar el terrorismo y narcotráfico, cuando los terroristas son el Imperio yanqui, mayor consumidor mundial de drogas y generador de guerras que matan a millones, y Colombia, mayor productor de cocaína del planeta, cuyo régimen asesina al pueblo con sus paramilitares, ejército y policía que masacran campesinos e indígenas y aplican el brutal método de exterminio de los “falsos positivos.

Desde Honduras, donde Obama y Goriletti creen haber vencido, sin saber que la última palabra la tiene un pueblo heroico que este sábado cumplirá 5 meses en resistencia pacífica pese a la represión dictatorial que ha causado muerte, persecución, cárcel y exilio a muchos de sus hombres y mujeres, el Imperio ha puesto su mirada de ave de rapiña no solo en el ALBA, sino también en UNASUR, el sueño de Bolívar que se hizo realidad hace 18 meses en Ayacucho.

Porque una Sudamérica unida es inaceptable para Washington, y derribando ese puente de unidad que es el ALBA, frenaría el avance de ese otro proceso que busca la integración económica, política y social de una región llamada convertirse en nuevo polo de poder mundial gracias a su abundancia de energéticos como petróleo y gas, sus vastos recursos de agua, el “oro azul” del futuro, y la mayor biodiversidad del planeta oculta en la feraz Amazonía.

Pero los pueblos y sus gobernantes están conscientes del peligro que les acecha, y han tomado medidas para enfrentar el reto que les impone una realidad presente en todas partes y en cada maniobra que ejecutan el Imperio y sus secuaces como ha sido la instalación de 7 bases militares yanquis en el país neogranadino, parte del Plan Colombia, que, como bien sabe, es “punta de lanza” para la invasión de la Amazonía y del resto de Sudamérica.

Y como casi siempre ocurre, Chávez fue el primero en denunciarlo, y a su llamado de alerta, los mandatarios de UNASUR respondieron acciones contundentes como la recién celebrada Cumbre presidencial de Unasur y reunión del Consejo de Defensa del organismo en las que se analizó el riesgo que esos enclaves representan para la integridad de la región, peligro que ocultaban los documentos de la USAF, puestos al descubierto también por Chávez.

Este viernes, volverá a reunirse el CDU esta vez para estudiar dos situaciones que constituyen grave riesgo para el proceso integrador de la región, como es la disputa diplomática entre Colombia y Venezuela originada por la instalación de las 7 bases militares yanquis en el país neogranadino y el impasse surgido entre Chile y Perú, por la acusación de espionaje hecha por el gobierno de Alan García contra el de la presidenta Michelle Bachelet.

Obviamente, son maniobras maquiavélicas generadas desde Washington con el propósito exclusivo de provocar guerra o división entre los miembros de UNASUR, conjura que, en caso de concretarse conduciría a la destrucción de un sueño de unidad, como aquel que se rompió hace 2 siglos, cuando Bolívar convocó al Congreso Anfictiónico de Panamá, y a cuyo fracaso contribuyó Santander al desobedecer la orden que le dio el Libertador, de no invitar a EEUU.

Porque “Divide y vencerás”, es la fórmula perversa que Washington pretende aplicar con el impasse que ha provocado entre Santiago y Lima, aprovechando las heridas aún no cicatrizadas que dejó la guerra del Pacífico, -1879-1883- con que la codicia de potencias extranjeras y transnacionales incendió a 3 pueblos hermanos, ya que el conflicto no solo envolvió a Chile y Perú, sino también a Bolivia que fue despojada del litoral marítimo que poseía.

Pero Chávez no da tregua ni descanso al Imperio y sus secuaces, e insiste en denunciar la conjura imperialista contra el ALBA y UNASUR, y en este sentido manifestó el viernes 14, que “el golpe en Honduras es para detener la llamarada socialista que recorre Latinoamérica a la que el Imperio le tiene miedo. Yo no creo que lo logre, detener, apagar la llama.”

“Con ese golpe en Honduras, -dijo a continuación- ha contribuido más bien al despertar del pueblo hondureño. Le tienen miedo al cabalgar de los pueblos de América, pero el fin del Imperio pudiéramos verlo nosotros los viejos. ¡De que lo va a haber, no tengo duda!”

Y de nada servirá el amoral y antiético axioma maquiavélico que busca imponer la división entre hermanos, ni la agresión abierta con que Washington pretende conquistar al pueblo latinoamericano y caribeño, que no escucha los cantos de sirena que buscan hacer naufragar la nave que con Chávez al timón navega ondeando las banderas del ALBA y UNASUR hacia el puerto seguro de la integración de la Gran patria latinoamericana y caribeña.

Hernán Mena Cifuentes

Extraído de ABN.

~ por LaBanderaNegra en noviembre 25, 2009.

2 comentarios to “Advertencia: el próximo objetivo del Imperio es el ALBA y UNASUR”

  1. todo eso es una estupidez para ocultar falta agua y luz en venezuela. preocupnse de eso y no pierdan el tiempo.

  2. mi correo es exelente informasion felisidades

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