Iraq: ¿Retirada?… sólo de las ciudades

El martes 30 de junio fue declarado por las autoridades iraquíes día de asueto. La justificación: las tropas norteamericanas abandonaron las ciudades del país ocupado y se instalaron en sus bases militares en los alrededores de las urbes.

No obstante, en un mundo lleno de desinformación mediática, pudiera inferirse que se trata de un primer paso para que los invasores abandonen la nación árabe.

Pero lo real es que en Iraq hay todavía 131 000 militares norteamericanos y que una cláusula del plan para salir de las ciudades establece que “podrán regresar a ellas solo a pedido de las fuerzas de seguridad iraquíes”. Y, ¿quién duda de nuevas solicitudes?


El asunto es complejo y aparece dentro de una gran telaraña en la que están atrapadas las intenciones proclamadas el 20 de enero del presente año al tomar posesión el presidente Barack Obama y prometer sacar a sus soldados de la nación del Golfo antes de que finalice el año 2011. Luego afirmó —algo menos probable de creer—: “… en Iraq no dejaremos ninguna base, ni nos apropiaremos de ningún recurso”.

Ahora el plan es que los uniformados que regresen a casa por rotación no volverán a Iraq, sino a Afganistán, centro de la contienda a la que la actual administración parece jugárselo todo.

Lo que sí está claro es que Iraq ha constituido una soberana vergüenza en la política exterior de Estados Unidos. Allí el ex mandatario estadounidense George W. Bush dejó, envuelto en la bandera norteamericana y con etiqueta MADE IN BUSH, además de una derrotada legión militar que W. había declarado victoriosa desde fecha tan temprana como el 1 de mayo del 2003, a una población mutilada por la salvaje muerte de más de un millón de sus hijos; una violencia étnico-religiosa jamás conocida; y una desestabilización generalizada que tardará años en controlarse.

Hoy, diga lo que diga el mando de ocupación mediante el poder mediático a su servicio, Iraq es un gran caos donde a los actos de una resistencia viva contra los ocupantes, se suman las diferencias entre chiítas, sunitas y kurdos, exacerbadas por quienes llevaron la guerra y la muerte hasta esa nación.

En manos de los soldados y policías iraquíes, que superan los 750 000 hombres, el mando norteamericano dejará 8 500 vehículos militares Humvee, según explicó el general Ray Odierno, máximo representante del Pentágono en Bagdad.

Las tropas del Pentágono ocupan 157 bases, además que el territorio cuenta con 700 puestos de observación activados en los 3 600 kilómetros de frontera iraquí.

No obstante toda la euforia del Gobierno local, la “retirada” y la fanfarria de celebración están siendo matizadas por días teñidos de sangre, debido a violentas acciones suicidas y otras que suman centenares de víctimas mortales, muchas de ellas niños y mujeres.

Por ahora, el repliegue ha sido de las ciudades hacia el interior del país. De esa forma, la fuerza norteamericana podría ser menos vulnerable a los ataques, que ya han dejado más de 5 000 muertos y mutilados dentro de sus filas.

En lo adelante, solo el tiempo podrá corroborar si se cumplirán o no las promesas del retiro de los militares.

Elson Concepción Pérez

Extraído de Granma.

~ por LaBanderaNegra en Julio 11, 2009.

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