Jefes de Estado africanos no cooperarán en detención de Al Bashir
Los jefes de Estado africanos emitieron una resolución en la que expresan que no cooperarán con la Corte Penal Internacional (CPI), en relación con la orden de detención que ésta ha dictado contra el presidente sudanés, Omar Al Bashir, durante una cumbre celebrada este viernes en la ciudad libia de Sirte este viernes.
En la resolución, adoptada tras varias horas de intenso debate, los países miembros de la Unión Africana (UA) lamentan que el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no haya respondido a su demanda de suspender la persecución contra el mandatario sudanés.
La aprobación del documento fue producto de un tenso debate en la Cumbre de la UA, ya que 30 países miembros del bloque africano son signatarios del tratado de creación de la Corte Penal Internacional.
La CPI dictó a comienzos del pasado mes de marzo una orden de detención internacional contra Al Bashir, por su supuesta responsabilidad en presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad, durante el conflicto de la región sudanesa de Darfur.
El presidente de Libia, Muamar Al Gadafi, que además ejerce la presidencia pro témpore de la UA, había criticado duramente la orden de detención de la corte internacional, a la que acusó de ser un “instrumento de los países occidentales para instaurar un nuevo terrorismo mundial”.
La resolución aprobada en Sirte señala que los miembros de la UA “no cooperarán en el arresto o la transferencia del presidente sudanés a la CPI”.
Desde la comunicación de la orden de detención en marzo pasado, Al Bashir había viajado a varios países árabes y africanos, aunque ninguno de ellos signatario del tratado de la Corte Internacional.
El presidente sudanés acudió igualmente a la cumbre de la UA en Sirte, donde fue agasajado por Gadafi, pero regresó el jueves a Jartum, la capital sudanesa antes del término de los debates.
Desde 2003, Darfur está inmersa en un clima de violencia, por los enfrentamientos entre el Gobierno y movimientos rebeldes, que han causado miles de muertos, más de dos millones de desplazados y unos 200 mil refugiados en Chad, país vecino, en lo que se considera una de las peores crisis humanas del país en las últimas décadas.
Al Bashir ha acusado en reiteradas ocasiones a Estados Unidos de financiar y enviar armas a los grupos rebeldes de Sudán.
Extraído de TeleSur.





















































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