Corrupción, crisis y compra de votos marcan la campaña electoral búlgara

Bulgaria celebra el próximo 5 de julio sus primeras elecciones parlamentarias desde que accedió a la Unión Europea (UE) en 2007, tras una campaña electoral marcada por la lucha contra la corrupción y la crisis económica.

En total, veinte partidos y coaliciones concurren a unos comicios en los que los favoritos son el opositor derechista Ciudadanos para Desarrollo Europeo de Bulgaria (GERB), encabezado por el alcalde de Sofía, Boiko Borisov, y el Partido Socialista Búlgaro (BSP), liderado por el primer ministro, Serguéi Stanishev.

El populista Borisov se ha presentado como un paladín contra la corrupción que reina en todos los niveles del Gobierno y de la administración pública, y que provocó que la Comisión Europea (CE) privara a Bulgaria de 500 millones de euros en ayudas el año pasado.

Borisov, un ex guardaespaldas del último dictador comunista, Todor Yivkov, y después del último rey y ex primer ministro, Simeón de Bulgaria, ha prometido mandar a prisión a varios ministros presuntamente implicados en casos de fraude y soborno.


Por su parte, la campaña del BSP se ha centrado en prometer mejoras sociales en el país balcánico, el más pobre de los 27 miembros de la UE, donde el salario mínimo es de 120 euros, el sueldo medio de 250 euros, y la pensión media no alcanza lo 100 euros mensuales.

El partido gubernamental promete elevar el salario mínimo hasta los 225 euros al mes, crear unos 100.000 puestos de trabajo y aportar unos 460 millones de euros en de créditos para pequeñas y medianas empresa (pymes).

Mientras, la situación económica se ha deteriorado en el país, que en junio entró oficialmente en recesión.

Una situación que explica otra de las lacras que enfrentó las elecciones parlamentarias en este joven socio de la UE: la compraventa de votos.

Pese a que todos los partidos advierten en sus mensajes electorales que la compra de votos es un delito castigado en el Código Penal, varias investigaciones periodísticas desvelaron que en varios lugares del país emisarios de los partidos ofrecieron a los ciudadanos entre 25 y 50 euros por voto.

Además, reporteros del periódico “24 chassa” lograron, de incógnito, comprar hasta 500 votos para un partido ficticio en un suburbio de la ciudad de Plovdiv, en Bulgaria central.

La organización no gubernamental “Transparencia Sin Límites” ha anunciado que más de 415.000 búlgaros vendieron ya su voto, principalmente por motivos de pobreza.

Los sondeos pronostican que el GERB ganará las elecciones con el 27 por ciento de los votos, seguido por el 18 por ciento de los socialistas y el 12 por ciento del partido de la minoría turca, una formación bisagra que ha sido siempre clave para la formación de Gobierno desde la caída del comunismo hace 20 años.

Ya en las elecciones al Parlamento Europeo del pasado 7 de junio, calificada por los medios como la “primera parte del partido”, el GERB obtuvo el 24,36 por ciento de los votos frente al 18,50 por ciento que obtuvieron los socialistas.

“Estos resultados predicen el peligro de un callejón sin salida después de las elecciones parlamentarias. Se espera la formación de una coalición amplía”, dijo ante los medios locales el analista, Ivan Krastev.

“Si este voto repite los resultados de las elecciones europeas por los menos cuatro socios formarán el próximo gobierno”, añadió, Andrei Raichev, del instituto sociológico, Gallup.

También ha sido polémica la participación en la campaña de varios hombres de negocios, en prisión preventiva por presuntas actividades mafiosas y criminales, y han sido puestos en libertad en función de la legislación búlgara que otorga inmunidad a los candidatos al Parlamento mientras dure la campaña electoral.

Vladislav Punchev

Extraído de ADN.

~ por LaBanderaNegra en Julio 4, 2009.

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